Consejos para acostumbrarte a los lentes progresivos

Los lentes progresivos son la mejor opción para corregir la presbicia. Te proporciona una visión nítida a larga, media y corta distancia. 

No obstante, algunos usuarios necesitan un tiempo de adaptación. Si ya eres usuario sabrás de qué se trata: al principio hay que aprender a ver con los lentes progresivos.

Una de las primeras costumbres que hay que adoptar es coordinar la mirada con un ligero movimiento de cabeza, en lugar de mover solo los ojos. Otra de las costumbres imprescindibles es mirar a la altura del cristal progresivo correspondiente a cada distancia, es decir, si quieres ver de lejos, tendrás que mirar por la zona superior de la lente. Sin embargo si quieres ver de cerca, tendrás que mirar por la zona inferior de la lente. 

Al inicio los usuarios suelen presentar problemas de adaptación sobre todo por las llamadas “zonas marginales” que se encuentran en los laterales, donde surgen aberraciones ópticas no aptas para la visión. Los lentes progresivos más avanzados minimizan esas aberraciones y prácticamente no se perciben. A pesar de las pequeñas dificultades iniciales de adaptación, los progresivos siguen siendo las mejores lentes para tener una visión perfecta a todas las distancias según las opiniones de los usuarios. Si quieres disfrutar al máximo de tus gafas, sigue leyendo este post donde te daremos unos consejos muy prácticos para el día a día.

Cómo acostumbrarse a usar lentes progresivos           

1. Compra tus gafas en un óptico especializado

Reserva una cita en tu óptica más cercana y que te realicen un examen de la vista, sobre todo si no te has examinado la vista desde hace un tiempo. El experto detectará los problemas que tengas en la vista. Este paso es fundamental ya que el optómetra es el profesional que sabe cómo medirte la vista y determinar todos los datos precisos para después hacer los lentes más adecuadas para ti.

2. Infórmale de cuáles son tus actividades diarias

No es lo mismo trabajar en frente de un ordenador que conducir un taxi. En el primer caso, se le dará más énfasis a la vista de cerca e intermedia y en el segundo tendrá más importancia la visión de lejos.

3. Elige una montura con la que te encuentres cómodo

Hay muchas formas y tamaños de lentes, si quieres saber cuál te favorece más, según la forma de tu cara. Además de la estética, cuando se trata de gafas progresivas hay que prestar mucha atención a la forma y el tamaño de la montura porque influyen en la amplitud de los campos visuales. Déjate aconsejar por el experto para conseguir el mejor resultado.

4. Recoge tus progresivos en la óptica

El optómetra te dará los consejos necesarios para cuidar y limpiar tus lentes y además te ajustará la montura. En el caso de los rogresivos ese ajuste que hace el óptico al entregar las gafas es más importante de lo que se piensa: no se trata solo de adaptarlas para que resulten más cómodas, sino que ese ajuste es indispensable para una correcta visión, es decir, determinados puntos deben coincidir exactamente tal como se introdujeron para el cálculo de la lente. Posteriormente, en el uso cotidiano habrá que procurar que las gafas no se desajusten y mantenerlas en su posición, de lo contrario pueden resultar incómodas, no permitir una buena visión y hasta provocar fatiga visual.

5. No esperes, sal de la óptica con tus progresivos puestos

Cuanto antes comiences a utilizarlas, antes te sentirás cómodo con ellas. Cuando comienzas a usar los progresivos es normal que te sientas un poco mareado, por eso no te las pongas para conducir o realizar actividades peligrosas hasta que te sientas seguro con ellas. Solo tienes que acostumbrarte durante unos días o un par de semanas.

6. Cómo acostumbrarse a llevar progresivos

Utiliza los nuevos lentes desde por la mañana hasta la noche e intenta no quitártelos aunque creas que no los necesitas porque ves bien. Espera durante dos semanas, que es el tiempo que más o menos necesitan los usuarios para adaptarse a los progresivos. Llevándolos durante todo el día, este periodo de adaptación durará en torno a los 15 días, pero si no las utilizas con frecuencia, tardarás mucho más. No sigas utilizando regularmente las gafas anteriores porque entonces no te acostumbrarás a la nueva graduación.

7. Consulta a tu optómetra sobre las áreas de tus lentes

Si no has usado anteriormente este tipo de gafas,  Ccuando las recojas en la óptica, el profesional se encargará de explicarte cómo funcionan, las distintas áreas que tienen y para qué sirven cada una de ellas. La parte superior, te ayudará a ver de lejos, la parte intermedia se utiliza para ver objetivos intermedios y la parte inferior para ver de cerca.

8. Mayor movimiento de la cabeza

Normalmente solemos mover los ojos para seguir los objetos, pero si utilizas progresivos, es mejor que te acostumbres a coordinar la mirada con un ligero movimiento de la cabeza, de esta manera enfocarás correctamente y evitarás mareos. Especialmente en las distancias cortas ya que el campo de visión se encuentra solo en la parte inferior.

9. Trucos para el día a día

Puedes practicar en el sofá, intercambia el enfoque de lejos para la televisión y de cerca para el móvil. Siéntate y levántate mirando en un punto fijo. En la oficina, es recomendable que ajustes la altura del ordenador para que coincida con la zona intermedia de enfoque, así tu postura será más ergonómica y tendrás un campo visual más grande.

Cuando subas y bajes escaleras, mueve la cabeza hacia abajo para mirar los escalones. Es decir, si quieres enfocar los pies tienes que mirarlos a través de la parte superior de la lente, que es la correspondiente a esa distancia. Si por el contrario, miras por la parte inferior de la lente, que corresponde a cerca, puedes desorientarte.

10. No utilices la visión periférica

Acostúmbrate a no mirar por el rabillo del ojo. Es mejor que no utilices los laterales de las lentes, ya que esta es un área marginal por la que se ve borroso. Mueve la cabeza de derecha a izquierda para ver los objetos que se encuentran a tu alrededor. Es recomendable que las áreas laterales o marginales de tus gafas sean mínimas como en las lentes de alta gama.